Licenciamiento de Software

24/10/2025
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En el desarrollo y adquisición de tecnología, comprender los matices del licenciamiento de software es fundamental para evitar riesgos legales y estratégicos. A menudo, los términos «gratuito», «libre» y «código abierto» se usan indistintamente, pero sus implicaciones legales, técnicas y filosóficas son radicalmente diferentes.


¿Que es una Licencia de Software?

En esencia, una licencia de software es un acuerdo legal (un contrato) que establece las condiciones bajo las cuales un usuario final puede utilizar, copiar, instalar o, incluso, modificar y distribuir un programa informático.

Al adquirir o descargar el software, el usuario no está comprando la propiedad intelectual del mismo, sino que el creador o titular de los derechos de autor le está cediendo un derecho de uso limitado.

Es, por tanto, el creador quien define de manera soberana los criterios para su uso, instalación, manipulación, almacenamiento o redistribución.


Tipos de Licenciamiento de Software

La diversidad de modelos de negocio y el espectro entre el control total del código y la apertura absoluta han dado lugar a diversas categorías de licenciamiento con implicaciones fundamentalmente diferentes, como el Software Propietario, el Software de Código Abierto y el Software Libre.

El licenciamiento define qué derechos y restricciones se aplican. El Software Propietario se enfoca en proteger el código fuente como secreto comercial, restringiendo la libertad del usuario para modificar o redistribuir, e incluso puede imponer limitaciones sobre el número de usuarios o dispositivos. Por el contrario, el Software Libre y de Código Abierto (que a menudo se solapan, pero tienen bases filosóficas distintas) garantiza libertades fundamentales, como la de usar el programa con cualquier propósito, estudiar su funcionamiento, modificarlo y redistribuir las copias, incluso las versiones modificadas.

Software Propietario

El Software Propietario (también denominado privativo) es el modelo de licenciamiento en el que el titular de los derechos de autor mantiene el control exclusivo sobre el programa. La principal característica es que el código fuente no se distribuye al usuario final, tratándose como un secreto comercial celosamente guardado.

La licencia que el usuario adquiere o acepta otorga únicamente un derecho de uso, siendo el creador quien establece unilateralmente todas las condiciones. Si bien estas condiciones pueden ser más o menos restrictivas, habitualmente incluyen cláusulas sobre el número de instalaciones permitidas, la prohibición estricta de realizar ingeniería inversa, y la restricción total para modificar o redistribuir el programa.

El software propietario puede ser de pago (comercial), gratuito (freeware) o con modelos mixtos (shareware), ya que la tarifa de adquisición no es el criterio definitorio, sino la restricción impuesta sobre las libertades de modificar y compartir el código fuente.

Software de Código Abierto (Open Source)

En el extremo opuesto del software propietario encontramos el software de código abierto (Open Source). Este modelo, promovido por la Open Source Initiative (OSI), se enfoca en los beneficios técnicos y prácticos de compartir el código: calidad, transparencia, desarrollo rápido y colaboración.

Un software es clasificado como open source si su licencia cumple con la definición de la OSI, lo que esencialmente significa que se permite el acceso al código fuente y que los usuarios pueden modificarlo y redistribuirlo sin coste ni grandes restricciones.

Su principal ventaja es que el código está abierto al escrutinio de la comunidad, lo que permite mejoras constantes y una rápida identificación de vulnerabilidades.

Visiones distintas sobre la Seguridad del Software

Respecto a la seguridad, las visiones del software propietario y el código abierto difieren significativamente.

El software propietario se adhiere a la ‘Seguridad por Oscuridad’ (Security through obscurity), donde se asume que, al no revelar el código fuente, es más difícil para los atacantes encontrar fallos.

El software open source opera bajo el principio de ‘Muchos Ojos’ (basado en la Ley de Linus: ‘dado el número suficiente de ojos, todos los fallos son superficiales’). Al hacer el código públicamente accesible, la comunidad puede realizar auditorías continuas y, por ende, las vulnerabilidades y bugs suelen identificarse y corregirse con mayor rapidez.

Software Libre

Estrechamente relacionado, pero con un enfoque más profundo y filosófico, se encuentra el Software Libre (Free Software). Este término, acuñado por la Free Software Foundation (FSF) de Richard Stallman, no se refiere al precio, sino a la libertad de los usuarios.

Famosamente, se define como «libre como en libertad, no como en cerveza gratis» («free as in freedom, not as in free beer«).

Las cuatro libertades esenciales del Software Libre

Un software es ‘libre’ si garantiza a los usuarios las cuatro libertades esenciales:

La libertad de ejecutar el programa como se desee, con cualquier propósito (libertad 0).

La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y cambiarlo para que haga lo que se desee (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello.

La libertad de redistribuir copias para ayudar a otros (libertad 2).

La libertad de distribuir copias de sus versiones modificadas a terceros (libertad 3). Esto le permite ofrecer a toda la comunidad la oportunidad de beneficiarse de las modificaciones. El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello.

La diferencia clave es filosófica: mientras que el código abierto se centra en las ventajas técnicas del modelo de desarrollo, el software libre se centra en la ética, la justicia social y los derechos del usuario a tener control sobre el software que utiliza.

Todo el software libre es de código abierto, pero no todo software de código abierto es libre.


Los diferentes tipos de Licencia de Código Aberto

Dentro del universo del código abierto y libre, existen decenas de licencias. Aunque todas exigen la publicación del código fuente, sus condiciones difieren radicalmente a la hora de manipularlo o integrarlo con otros proyectos. Estas se dividen principalmente en dos grandes familias: las permisivas (que priorizan la libertad de los desarrolladores) y las restrictivas (que priorizan la libertad del usuario final).

Licencias Permisivas (Estilo BSD/MIT)

Las licencias permisivas son las más laxas y flexibles. Su filosofía es ofrecer el máximo de libertad posible a los desarrolladores, permitiéndoles tomar el código, modificarlo e integrarlo en cualquier tipo de proyecto, incluso en software propietario y privativo, sin la obligación de publicar el código fuente de las modificaciones. Prácticamente solo exigen que se mantenga la mención original de copyright y la exención de responsabilidad.

Licencia MIT

La Licencia MIT es quizás la más popular y sencilla de las licencias permisivas. Originaria del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), su texto es breve y directo. Permite a cualquiera utilizar, copiar, modificar, fusionar, publicar, distribuir, sublicenciar y/o vender copias del software. Es ideal para proyectos que buscan una adopción masiva en el entorno empresarial, ya que minimiza las barreras de entrada para la integración con soluciones propietarias.

Licencia Apache 2.0

La Licencia Apache 2.0 es también altamente permisiva, pero más robusta legalmente que la MIT. Es ampliamente utilizada por la Apache Software Foundation. Sus principales adiciones son la concesión de derechos de patente a los usuarios (protegiéndolos de demandas por el uso del código) y requisitos más detallados sobre la documentación y los avisos de copyright. Permite, al igual que la MIT, que las obras derivadas sean distribuidas como software propietario.

Licencias Restrictivas o Copyleft

Las licencias copyleft son el corazón del movimiento de software libre. El término copyleft es un juego de palabras con copyright, ya que su objetivo es utilizar las leyes de derechos de autor para asegurar que el software siempre permanezca libre. La condición fundamental es la obligación de compartir la fuente: si un desarrollador modifica o distribuye una obra bajo una licencia copyleft, la obra resultante (la ‘obra derivada’) debe ser publicada bajo la misma licencia o una compatible. Esto garantiza que las libertades del usuario se mantengan inalteradas a lo largo de las versiones.

Licencia Pública General de GNU (GPL)

La Licencia Pública General de GNU (GPL) es la licencia copyleft más conocida, desarrollada por la Free Software Foundation. Es una licencia ‘fuerte’ o ‘viral’, pues impone su condición de copyleft a todo el software que toque o utilice el código licenciado bajo GPL. Esto significa que cualquier programa que incorpore código GPL debe ser distribuido también bajo la GPL, con su código fuente accesible. La GPL garantiza las cuatro libertades fundamentales del software libre.

Licencia Pública General Reducida de GNU (LGPL)

La LGPL (Lesser General Public License) es una versión ‘débil’ o menos restrictiva de la GPL. Se utiliza generalmente para bibliotecas (libraries) de software. La distinción clave es que permite que una biblioteca licenciada bajo LGPL sea vinculada (linked) y utilizada por un programa propietario sin obligar a que el programa principal se distribuya bajo LGPL. Sin embargo, si la biblioteca en sí misma es modificada, esas modificaciones deben ser publicadas bajo la LGPL.

Licencia Pública General de Affero de GNU (AGPLv3)

La Licencia Pública General de Affero de GNU (AGPLv3) es una variación altamente restrictiva de la GPL, diseñada específicamente para abordar el uso de software en la nube bajo el modelo Software como Servicio (SaaS).

La GPL original solo obliga a liberar el código fuente si el software es distribuido al usuario. Sin embargo, la AGPL introduce una cláusula crucial: si se interactúa con el software a través de una red (como una aplicación web), esto también se considera ‘distribución’ para efectos de la licencia.

Esta condición obliga a cualquier proveedor que modifique y ejecute la aplicación en un servidor a poner a disposición el código fuente de esas modificaciones, eliminando el «loophole» que permitía a las empresas explotar código copyleft sin contribuir con sus mejoras a la comunidad.


Conclusión

La elección de una licencia de software va mucho más allá de un simple detalle legal; es una decisión estratégica que define la propiedad, el control y la filosofía de un proyecto.

Ya sea que se opte por el control estricto del Software Propietario, la flexibilidad empresarial de las licencias Permisivas, o el compromiso con la libertad del usuario del modelo Copyleft, comprender estos matices es fundamental.

En el desarrollo o la adquisición de tecnología, elegir la licencia correcta es el paso clave para evitar riesgos legales, fomentar la colaboración o asegurar la ventaja competitiva de su código.